Hoy es el 23 aniversario de Ecocentro.  Todavía recuerdo el año en que Ángel Rojas y compañía, María José, María Muñoz que llevan desde el inicio entrelazando su vida con cada aniversario, andaban buscando un local por la zona de Cuatro Caminos para empezar su sueño, yo llevaba en aquel tiempo el Club El Espejo, un centro que giraba alrededor de la búsqueda interior, de la psicología transpersonal, del yoga, de la sanación, de la cultura en busca del sentido; un centro muy especial por el que pasaron muchos buscadores y encontradores, algunos en sus primeros pasos, como aquel hermoso monje tibetano que acababa de regresar a Madrid de la India, Juan Manzanera y nos dio una bellísima charla sobre budismo, ahora convertido en un reconocido y humilde maestro de meditación.

Los de Ecocentro también pasaron por ese ecléctico lugar donde empezó la primera clase de Kundalini en España, y nos preguntaron por el local que había debajo de nosotros, un inmenso almacén vacío, hubiera sido un honor tenerles de vecinos, pero el ojo avizor y empresarial de su capitán les hizo encontrar otros mares urbanos y dieron con un magnifico lugar abierto, gracias al Canal de Isabel II, que permitía extender la mirada a los cielos de Madrid. Un lugar muy fácil de aparcar y no muy congestionado de edificios, con avenidas anchas que crea para los no urbanos un espacio fácil en el que recalar. Esquilache 2 recibió el desembarco de la idea, y hoy muchos otros números se han idos sumando a este proyecto empresarial, como si de un árbol se tratase, su expansión natural ha sido a costa de mucho esfuerzo, ilusión, empeño, determinación y visión.

Hoy Ecocentro ha crecido en espacios ofreciendo una diversidad de servicios que le hace único en toda la geografía española. Bio fresco, con una variedad de fruta y verdura amplísima. EL Bio Bufé, que como comenta una amiga, es una bendición tenerlo siempre con sus puertas abiertas y a cualquier hora poder tomarse una sopa de calabaza calentita, libre de pesticidas, de tóxicos ambientales, una sopa que ama la vida y que te permite seguir el trepidante día a día de una ciudad como Madrid. El Restaurante bio vegetariano, que ha ido sofisticando su oferta, con nombres de platos que parecen haikus, todos elaborados con productos de primera categoría, pues la primera y la única categoría en la alimentación es “libre de muerte y enfermedad”. Libre de tóxicos, libre de malas prácticas agrícolas y que es el punto de encuentro para muchos de nosotros, que formamos la familia de Ecocentro.

La Multitienda, que abarca todo lo que se produce en el mercado con la etiqueta de ecológico, y te permite hacer la compra del mes, a una población, cada vez mayor, que está siendo concienciada por un batallón de periodistas que aman lo vivo y que durante años nos hemos reunido en su restaurante para celebrar la Feria de lo vivo por excelencia, Biocultura y que a golpe de cambio climático, con la catástrofe en ciernes empieza a darse cuenta de su responsabilidad y de su empoderamiento como prosumidores.

Cuando seamos muchos, el freno que supone, para casi todos, el precio de lo ecológico, que todavía tienen la mayoría de los productos que anhelamos comer , vestir y usar, desaparecerá y serán asequibles para la mayoría, que debiera poder sumarse a la revolución de lo vivo, si queremos dejar planeta a nuestros nietos.

La Sala Ecosofía, donde nuestra querida Marisa Pérez está realizando un proyecto de vanguardia musical, Música con corazón y que es escenario de muchas otras actividades relacionadas con la búsqueda de sentido en un mundo que se descompone. Además de ser el Plató de nuestra Televisión, una apuesta comunicativa de Ecocentro, única en España, pues con una línea editorial totalmente independiente está haciendo una labor de concienciación como una gota que horada la piedra, trayendo a personalidades de nuestra cultura de gran prestigio humano, Pablo d´Ors, Federico Mayor Oreja, Neurocientíficos de vanguardia, Ángeles Parra, Jorge Riechmann, María Novo, Joan Melé y las principales ONG´s que intentan cambiar el mundo desde un concepto de televisión lenta; artesanía de la pregunta y de la respuesta en busca de las causas y la soluciones de esta crisis sistémica.

Es una pequeña tele en medios, grande en propósitos, que recoge el testigo  de AgendaViva de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, de la que fui redactora jefe,  para seguir entrevistando y dando noticias que ayudan al cambio que todos queremos ver y que es una apuesta personal de Ecocentro. Cada mes publicamos contenidos nuevos en tres programas: “Ecos del cambio: Noticias que transforman” y el “Hilo de Ariadna: entrevistas con profundidad”. y “Epicentro, diálogos en la noche”.  Noticias que invitan a actuar y a ser impecables con nosotros mismos, con el otro y con el planeta. Y una entrevista, con tempo mesurado, sobre los temas que nos interesan: ecología, medioambiente, justicia, salud, belleza, ciencia con conciencia, naturaleza, consumo responsable, espiritualidad y diálogo mucho diálogo.

Y no podemos olvidar sus ramales rurales, La Hospedería del silencio, que nació como una comunidad de comtemplativos y que recibe a todo aquel que quiera bañarse en el silencio de un lugar privilegiado por su naturaleza de Gredos agreste. O el salto a las islas baleares, a un pequeño pueblo de la bellísima isla de Ibiza. donde la música, las actuaciones, las gastronomía biológica convive con la naturaleza.

Y Ecocentro ha crecido de esta forma, hasta llegar a ser lo que es, un proyecto pluridimensional gracias a que detrás, en sus bambalinas, de dirección, administración, relaciones públicas no hay una multinacional que se haya dado cuenta de que el “mercado verde” es un  nuevo nicho de negocio sino un grupo de personas que creían profundamente en la necesaria revolución del concepto de empresa como una entidad comprometida con lo social, en todo el amplio espectro de la palabra, lo social como un colectivo que ha de crecer en virtudes y entre esas virtudes estar el amor  a lo vivo, la biofilia, el amor  a lo vivo.

Una pasión que estaba en el equipo de Ecocentro desde el inicio, por eso apostaron por crear un espacio donde la gente pudiese acceder a los, por aquel entonces, escasísimos productos ecológicos, recién empezaban a aparecer y apostar por ellos y lo que hay detrás de su producción, empresas pioneras que se enfrenan a la corriente de la agricultura industrializada, con gigantes como Monsanto, Bayer y demás secuaces, era una aventura empresarial contra viento y marea.

Hoy celebramos su aniversario y le damos gracias a las virtudes del tesón y la perseverancia que han hecho de este lugar un referente para la única revolución que nos queda por ensayar, El Amor al milagro de lo Vivo.

Beatriz Calvo Villoria

Directora de Ecocentro TV

 

 

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