La cosmética natural certificada engloba a todos aquellos productos de belleza, salud e higiene personal que excluyen de sus composiciones elementos químicos y sintéticos, y que están elaborados a partir de extractos naturales. Son productos libres de aditivos nocivos para tu organismo y para el medio ambiente. A este tipo de productos también se les conoce como cosmética natural, cosmética ecológica, cosmética natural certificada, etc.

LA FORMA MÁS NATURAL DE CUIDAR TU CABELLO

Hay muchas cosas que no podemos decidir sobre nuestro pelo porque viene determinado genéticamente: el color, la textura, la cantidad… sin embargo, que luzca fuerte y sano es algo que corresponde a cada uno y que dependerá de los cuidados que le demos, de nuestra alimentación e incluso de nuestro estado de ánimo.

Como sabemos, el cabello, tanto femenino como masculino, siempre se ha asociado a la belleza y a la salud. Mientras que una melena vigorosa y brillante puede realzar nuestras facciones, el pelo descuidado y sucio puede convertirse en la peor carta de presentación. Por ello, es muy importante concederle la importancia que merece y seguir algunas pautas básicas para un buen cuidado, siempre de la manera más natural posible.

Un primer error en el que caen muchas personas es pensar que es conveniente lavarse el pelo todos los días. Nada más lejos de la realidad. Los lavados, aunque evidentemente son necesarios, arrastran parte de la película protectora natural del cabello y del cuero cabelludo, debilitándolo notablemente. Incluso los cabellos más grasos no deben recibir lavados muy frecuentes, pues se favorece la actividad de las glándulas sebáceas.

Para la higiene del cabello, es importante elegir un champú adecuado para nuestro tipo de cabello, pero que además no contenga alcoholes ni otros compuestos químicos que pueden ser perjudiciales. Elaborar champú casero es una tarea algo complicada, pero sí podemos comprar champú neutro (no perfumado) y añadirle aceites esenciales. Por 60 ml de champú añadiremos unas 4 o 6 gotas de aceite de manzanilla, geranio y lavanda para cabellos normales; ilang-ilang o romero para cabello seco; enebro o té si tenemos problemas de caspa y aceites cítricos o de eucalipto para los cabellos grasos.

Otro punto muy importante para la higiene y el cuidado del cabello es el cepillado, pues no solo favorece la circulación sanguínea del cuero cabelludo, sino que también ayuda a extender y repartir la capa protectora del cabello hasta las puntas. Además, con el cepillado diario eliminamos gran parte de las partículas de polvo y suciedad, así como los cabellos caídos y rotos, consiguiendo un pelo limpio durante más tiempo. Se debe utilizar siempre un cepillo de cerdas naturales pues los de fibras sintéticas pueden romper el cabello.

Aunque los cuidados externos son importantes, lo que determina fundamentalmente el aspecto de nuestro cabello proviene de dentro. Así pues, una adecuada alimentación, unos hábitos saludables y una buena salud son factores determinantes a la hora de lucir un pelo saludable. Consumir excesivos productos grasos y refinados provoca ciertas disfunciones digestivas que no solo notaremos en nuestro cuerpo, sino también en nuestro cabello.

Además de cuidar nuestra alimentación, ante casos de problemas capilares podemos recurrir a determinados complementos dietéticos que nos aporten vitaminas A, B y C; multiminerales como el alga kelp; lecitina o comprimidos de corteza de naranja y de limón, que favorecen la circulación sanguínea; extracto de gingko biloba para la circulación periférica o la alfalfa, que aporta una proteína análoga a la queratina.

Hoy en día cada vez son más las personas que optan por cambiar de color sus cabellos. Ante esta situación, lo ideal es elegir productos lo más naturales posibles, pues los tintes contienen fuertes químicos que acaban castigando el cabello. La manzanilla, la retama o la henna son buenas alternativas, que aunque no proporcionen una coloración tan llamativa con los tintes, fortalecen y protegen el pelo.

Otro punto imprescindible para mantener un cabello sano y cuidado es cortárselo a menudo y de forma adecuada. Con ello, conseguiremos estimular su crecimiento y al eliminar la parte más vieja y por tanto menos vital, y además será más fácil de peinar y manejar.

Por último, veremos un tratamiento reparador intensivo para el cabello, que conviene aplicarse una vez al mes, para mejorar el aspecto físico del cuero cabelludo y la textura del pelo. Mezclaremos 90ml/6 cucharadas de aceite de coco con 4 gotas de aceite de romero y 3 de aceite de té y lavanda. Podemos guardar la mezcla en un recipiente de cristal oscuro, pues durará para varias aplicaciones. Aplicamos una pequeña cantidad antes de enjabonarnos el pelo y realizamos un suave masaje capilar, sobre todo en las puntas. Después, cubrimos la cabeza con una toalla caliente y lo dejamos actuar durante 15 o 20 min. Después lo aclaramos y procedemos a lavarnos el cabello como habitualmente.

Esperamos que estos pequeños consejos te ayuden a cuidar y mantener sano tu cabello.

Encontrarás productos específicos de cosmética certificada para el cuidado de tu cabello, en nuestra Multi-Tienda Natural de la Calle Esquilache 2, Madrid.

Clara Pillado

Área de Comunicación de Ecocentro

 

Fuentes:

-Donaldson, S: Belleza Natural. Ed Mens Sana

-Artigas García, J: El cuidado natural del cabello. Ed. Obelisco.

 

 

 

 

 

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