Editorial Ecocentro: VEGETARIANO CON ALMA. Lunes 6-04-20

VEGETARIANO CON ALMA

Serie: Humanidad en Transición

Por el equipo de Ecocentro

Lunes 6-04-20

Este es el slogan de Ecocentro. Un proyecto que, desde sus inicios siempre se ha mantenido firme en apoyar el concepto de alimentación vegetariana.

Puede que esta línea, hace ya algunos años, haya ido creciendo pero, en sus inicios, era una propuesta con menos apoyo y más detractores. Actualmente es más sencillo encontrar espacios en los que se incluya una opción (vegetariana) , añadida  a la alimentación animal, pero aquí no se siente como un añadido, sino como la única opción que se quiere proponer.

Hay muchas razones que empujan a ello pero, en esta ocasión, surge comentar algunas  que son motivo de reflexión a raíz de la situación, de la experiencia que en estos momentos se nos ha presentado.

El ser humano ha confundido y ha hecho prevalecer, casi desde sus orígenes, sus intereses como especie sobre el interés común. Sencillamente consideró en algún momento de la historia lejana que era superior, y esa creencia ha predominado hasta ahora. A lo largo de muchos siglos, hemos ido creando un estilo de vida entorno a dicha creencia.  Nos erigimos en la especie, única en el Universo, y además dominante. Una prueba de nuestra soberbia e ignorancia.

Hemos eliminado unas especies porque considerábamos que suponían un peligro para nuestra supervivencia, otras las hemos dejado estar más cerca de nosotros pero supeditándolas a nuestras necesidades egoicas. No se podría afirmar que  han corrido mejor suerte que las que ya no están pues se las cría de forma antinatural para nuestro consumo. Se las encierra en pequeños espacios en los que no pueden disfrutar del aire, la luz del sol, la naturaleza. Se las alimenta con productos artificiales, químicos. Se separa a las crías de sus madres al nacer porque no se las ve como seres vivos sintientes, sino como mercancía, alimento.

Puede que esos seres no sientan de la misma manera que nosotros, pero sí

de forma diferente sin duda, ni mejor ni peor, distinta y merecerían todo nuestro respeto pues están compartiendo espacio, vida con nosotros en este bello planeta.

Quizá lo novedoso a plantear sería lo siguiente.  Podríamos seguir alimentándonos de la forma que habitualmente lo hacemos pero poniendo nuestra conciencia en ello.De esta manera, desde ahí, podamos realizar los verdaderos cambios, no por modas, motivos ecológicos o de salud etc…sino por conciencia.

Si al comerme un animal soy consciente de todo lo que sucede hasta que llega a mi plato, quizá deje de hacerlo. De la misma forma, si me alimento de vegetales también tengo que poner conciencia, de todo el proceso de vida que se desencadena y que concluye hasta llegar a mí.

La información y desinformación está por todas partes a nuestro alcance, la conciencia en cada uno de nosotros, es lo que realmente somos.

A los seres humanos se nos ha presentado ahora una oportunidad como especie, para poder reflexionar al respecto de muchas cuestiones. Invito a las siguientes.

Estamos privados de la naturaleza, la luz del sol, el aire, los paseos,  movimientos por lo que digamos que, en este pequeño encierro, podemos ponernos en el lugar de otras seres a las que nosotros mismos hemos confinado a estar así desde su nacimiento hasta su muerte;  privados también del contacto entre miembros de su misma especie, sin posibilidad de disponer de tecnología avanzada que pueda hacer más ligera o llevadera la separación.

Podemos también percibir lo que puede sentir un chimpancé o un pequeño ratón de laboratorio sometidos a experimentos sin pausa que les producen modificaciones y alteraciones en su genética, enfermedades y cambios en su comportamiento natural. Una ciencia humana que no repara en realizar todo tipo de intervenciones en beneficio y provecho de su propia especie y que justifica esa crueldad porque «el fin justifica los medios».

Pues bien, puede que esta experiencia actual sea resultado también de probar nuestra propia medicina. Quizá este virus, como ya comentan algunas voces,  se ha creado en un laboratorio para  realizar un delicado experimento social.

Estamos ante una oportunidad para  aprender solidarizarnos, desde la conciencia, desde el alma no solo con otros seres humanos, sino también con otros seres vivos que forman parte de esta maravillosa aventura existencial en el planeta Tierra. Es al menos una oportunidad para realizar una cura de humildad como especie.  Es momento para tomar conciencia y recordar  que somos una única conciencia que se manifiesta en múltiples formas y que todas ellas merecen nuestro respeto y amor.  

 

 

 

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