Asomarse al último documental de Yann Arthus-Bertrand: HUMAN es asomarse al vértigo de la multiplicidad humana, al océano de la humanidad conformado por innumerables olas vitales que miran a la cámara para hablar con sus ojos, con sus bocas, sus prendas, su cultura, sus sesgos sobre temas de interés universal: la guerra, la pobreza, la justicia, la familia, el futuro del planeta, el amor…

Dos mil personas, de más de 60 países y docenas de idiomas diferentes, comparten sus variadas opiniones sobre la infinitud de matices que supone estar vivos. La calidad de las imágenes es tan espectacular que es como tener en el salón de nuestra pequeña vida millones de otras vidas con las que compartimos el planeta, mientras buscan en las basuras, cabalgan en las estepas de Mongolia, mueren en los slams de la India por ser intocables, esperan la crucifixión de sus pecados en el corredor de la muerte, cultivan penurias en las tierras de África, hacen política desde almas verdaderamente revolucionarias como la del expresidente uruguayo José Mujica o hacen historia luchando por la libertad en Ucrania.

Cuando uno se asoma a tal diversidad recuerda ese axioma de las tradiciones de la cualidad de infinito que tiene la creación, de generar manifestaciones de una diversidad arrolladora que nos hacen sentirnos pequeños ante la inmensidad y que nos obligan a preguntarnos desde la humildad de no saber nada de tanto: ¿Qué nos hace humanos?

¿Qué esconde la mirada de un senegalés de ojos donde el blanco es amarillo, de esa piel color de cuero en contrate con la rubiez de Samantha de estados unidos de ojos azules sobre fondo blanco impoluto; la mirada hierática de Zonying de china, la de emigrantes que van trenzando genéticas de colores alrededor de culturas que no son las suyas, pues las suyas se convirtieron en un escenario de guerra. La mirada de Roula que sólo asoma sus ojos tras el burka impuesto o elegido, solo su corazón lo sabe; hombres de belleza arrolladora que muestran los rostros de razas arias, africanas, indias, amarillas… mujeres que son lienzos donde la vida se escribió con cincel de sufrimiento y sacrificio, de renuncia y de violencia vivida.

Miradas tristes de jóvenes ablucionadas, violadas, sin posibilidad de habitar en el paraíso de un corazón en calma, conmovedoras miradas de todos los colores, que son solo una, preguntándose, preguntándonos qué nos hace humanos… Y cuando se cierran, sosegados como la de Prity una muchacha india, son todos como los del Buda, que hablan en ese gesto hermoso del que confiado cierra la mirada exterior para reencontrase desde la mirada interna con una naturaleza única, primordial, prístina y pura que todos compartimos

Paisajes de una belleza brutal que nos conmueven la medula de la espina dorsal al reconocer que en la belleza se esconde profundamente, en una especie de musicalidad perfecta la Verdad de la que todos tenemos hambre, sed, sueño de poseerla o que nos posea.

Se abre el documental con tierras afganas mientras la voz de Haroun Teboul pinta el alma de quien escucha su prodigiosa interpretación de los versos de Rumi en la película Bab ‘Aziz.:

Poema de los átomos
Oh Día, despierta! Los Átomos bailan.
Todo el Universo baila gracias a ellos.
Las Almas bailan poseídas por el éxtasis.
Te susurraré al oído… a dónde les arrastra esta Danza.
Todos los Átomos en el Aire y en el Desierto… parecen poseídos.
Cada Átomo, feliz o triste… está encantado por el Sol.
No hay nada más que decir!
Nada más.
Rûmî

Y mis átomos saltan de asombro antes dunas imposibles donde caravanas de hombres peregrinan por la espina dorsal de un creador innombrable intentando recordar qué significa ser humano, verbo encarnado, que canta y habla buscando recrearse una y otra vez en una vida con sentido

La primera entrevista arranca las primeras lágrimas, a un hombre que odió y mató y fue redimido por el amor y las arranca al espectador que reconoce que dentro de sí hay una fiera capaz de lo peor y hay que aprender a domar con amor. Entrevistas profundas sostenidas donde ver los millones de guiones donde muchos viven encarcelados, o de guiones trascendidos en una libertad de ser indómita.

Imágenes monumentales como monumental es el planeta tierra, palabras monumentales como monumental es el espíritu del hombre que yace encerrado por un alma que desconoce la grandeza de Ser Humano.

El trabajo de documentación es tan impresionante que Yann Arthus-Bertrand, Goodplanet Foundation y Bettencourt Schueller Foundation  se han asociado con Google para que este último se permita distribuirlo a través de YouTube (HUMANthemovie2015 es su canal oficial), Google Play y Google Cultural Institute. Está disponible en 6 diferentes idiomasárabe, inglés, francés, portugués, ruso y español.

Tanto los 3 volúmenes que conforman el documental como todo lo que ha implicado su realización y más detalles de la inspiración tras el proyecto se han empezado a publicar tanto en el sitio web oficial de HUMAN como en los mencionados medios de Google. Por ejemplo, este video en YouTube es el primer volumen que cuenta con 90 minutos de contenidos seleccionados por su director.

Enlace: HUMAN The Movie – Canal en YouTube y en español | Más información: Blog oficial de Google

Beatriz Calvo Villoria

ComparteEmail this to someoneTweet about this on TwitterShare on Facebook18Share on Google+1Share on LinkedIn4Pin on Pinterest0