YogaDanza y Arquetipos

Introducción

En una sociedad donde la tecnología nos permite comunicarnos y tener toda la información que queramos de forma rápida y fácil, son cada vez más las personas que se sienten aisladas, confusas y estresadas. En mi opinión, el problema no es de dichos avances, si no de dónde buscamos la satisfacción a nuestras necesidades internas.

El ser humano como individuo sigue buscando la manera de sentirse pleno, feliz, y de poder expresar dicho sentimiento. Si la necesidad de plenitud nace del interior, es ahí donde podremos encontrar la respuesta. De esta búsqueda de unión con uno mismo y expresión de la belleza interna nace el método YogaDanza.

¿Qué es el yoga? 

Patañjali, sabio hindú que codificó por primera vez las enseñanzas yóguicas hasta entonces transmitidas de manera oral, definió el yoga como «el cese de las fluctuaciones de la mente». Cuando la mente se calma nos permite ver el fondo de nuestro ser, el tesoro de la dicha y la plenitud. Patañjali expuso las etapas en el camino del yoga y las dividió en ocho pasos, el sistema sobre el que se basa toda la práctica que ha llegado hasta nuestros días. Uno de esos pasos es āsana, que significa «tomar asiento».

Toda postura (āsana) debe poseer las cualidades de firmeza (shtira) y relajación (shuka). Dichas cualidades pueden ser cultivadas reconociendo y observando las reacciones del cuerpo y la respiración en las diferentes posturas. Cuando buscamos esos atributos de manera consciente en nuestra práctica, las āsanas dejan de ser simples posturas para convertirse en actitudes meditativas. ¿Por qué no llevar esta actitud no solo en la esterilla, sino también a nuestra rutina o, incluso, a la danza?

¿Qué es la danza?

La danza es el impulso innato del ser humano a comunicar lo desconocido y experimentar el éxtasis. En sus orígenes, la danza tenía un componente ritual, celebrada en ceremonias de fecundidad, caza o guerra, como podemos ver en pinturas prehistóricas pintadas en cuevas. La propia respiración y los latidos del corazón sirvieron para otorgar una primera cadencia a la danza.

Sin ritmo no habría danza. El ritmo está presente en la propia naturaleza y sus ciclos, y aunque estos ritmos externos nos influyen, cada individuo posee su propio ritmo interno: el pulso de la respiración.

Aprender a movernos, a danzar, al ritmo de la respiración trae al cuerpo una experiencia de conciencia, suavidad e integración. Bailar la respiración es tornar visible los ritmos invisibles de nuestro organismo.

¿Qué es el método YogaDanza®?

Si el yoga es, en mi experiencia, la llave para entrar en contacto con la dicha, la verdad y la conciencia divina que habita en nuestro interior, la danza es el escenario para expresar sin palabras, ese estado.

El método YogaDanza se basa en secuencias de posturas de yoga encadenadas orgánicamente a través del flujo de la respiración, las cuales se estilizan con elementos de la danza como los mudras, (gestos de la mano) y música. YogaDanza nos invita a bailar desde el ritmo expansivo y contractivo de la respiración, adquiriendo una cualidad global del cuerpo más armónica, estable y relajada.

YogaDanza nos ofrece dejarnos llevar por los ritmos externos que las distintas músicas nos sugieren, pero sin perder la escucha en nuestro interior. Es un arte encontrar la armonía entre las fuerzas externas e internas, no solo en la práctica de YogaDanza, sino en nuestras vidas, y aprender a mirar el mundo desde dentro.

Arquetipos en movimiento

Además, YogaDanza crea ese espacio de creatividad y espontaneidad para salirnos de los esquemas cuadriculados y del control y liberar toda la carga emocional consciente e inconsciente que no nos permitimos expresar.

Las sesiones están enfocadas en trabajar un aspecto emocional del ser humano, utilizando diferentes calidades de movimiento o posturas que caracterizan esa actitud. Cada faceta emocional se relaciona con un dios/a del panteón hindú, que representa un arquetipo. Según Carl G. Jung, los arquetipos son pautas de comportamiento instintivo comprendidas en un inconsciente colectivo, es decir comportamientos heredados de la estructura psíquica universal. Estas imágenes ancestrales inspiran a la persona a encontrar en sí misma las cualidades que representan. El personaje del guerrero, el sabio o la bruja son arquetipos colectivos que podemos encarnar a través de las actitudes corporales o posturas.

En conclusión, YogaDanza nos invita a volver a conectar con el cuerpo y hacer consciente los patrones inconscientes que nos impulsan a actuar. Es una maravillosa herramienta de autoconocimiento, para investigar los rincones de nuestro ser y conectar con nuestra más íntima esencia.

YogaDanza habla sobre el lenguaje secreto del alma. Existe una danza en la quietud del corazón en todo ser humano, existe una melodía en el silencio que merece ser escuchada.

Irene Carmena Aparicio

Próximos retiros en La Hospedería del Silencio

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